Filtros de aire

Siguiendo con los tipos de  Filtros de Aire,  hoy  hablaremos sobre los que se conocen de forma práctica como Filtros de polvo fino o de Alta Eficacia.

Aplicaciones de los filtros de aire

Con los Filtros Finos, como última etapa de filtración se consigue una más que correcta calidad del aire interior en la mayoría de instalaciones de confort  e industriales.

De hecho algunos fabricantes otorgan a estos filtros de aire la denominación de Filtros de Confort.

Para garantizar un correcto rendimiento de los Filtros Finos es recomendable que dispongan de una etapa previa de Pre Filtración, tal como comentamos en nuestro anterior post.

En el caso de instalaciones de Salas Blancas será necesario añadir otra etapa más, como son los filtros Absolutos, a los que dedicaremos un próximo artículo.

Este tipo de filtros de aire a diferencia de algunos Pre Filtros, no se pueden lavar o limpiar y se deben desechar y sustituir por unos nuevos cuando alcanzan su grado de saturación.

Esta etapa de filtración suele estar integrada en un módulo registrable de la unidad de tratamiento del aire. En algún caso se pueden instalar en una carcasa aislada intercalada en la red de conductos de aire.

Tipos de filtros de aire 

En el mercado hay múltiples formatos  para cada una de las clases.

La selección se debe efectuar, partiendo de la calidad del aire deseada, del caudal nominal, de la pérdida de carga y del tamaño admisible.

Una de las versiones más utilizadas para estos filtros son los que se denominan Compactos, con diferentes tamaños y materiales.

Un “clásico” para esta etapa son los  Filtros de Bolsa,  si disponemos del espacio adecuado, podemos encontrar una gama muy amplia de capacidades y calidades.

En el caso que el espacio sea mínimo podemos optar por Filtros Planos, también  con diferentes tipos de marco y material filtrante.

En esta etapa de filtración también hay una gama de Filtros de Alta Temperatura, para instalaciones de proceso.

Podemos pedir los filtros con la nomenclatura EN779?

Como hemos comentado en Post anteriores, la norma ISO 16890 emplea un método de agrupación para las clases M y F diferente al que estábamos familiarizados con la EN 779.

A modo de recordatorio las “antiguas” clases M5, M6, F7, F8 y F9, figuran en los catálogos de los fabricantes  lo cual nos ayuda a situarnos en comparación con las nuevas calidades y denominaciones.